lunes, 16 de abril de 2007

para REFLEXIONAR . . .

AUTOBIOGRAFÍA DE UN COCO

Nací en la copa de un árbol robusto que había, crecido en suelo arenoso al Iado de la costa. Desde mi atalaya disfrutaba de una vista fantástica. Era muy feliz      y me sentía orgulloso de ser un coco. Creía que mi padre era maravilloso, hasta:     que oí que varios transeúntes le maldecían a él y toda la familia de esta manera: "i Qué calor hace hoy, si al menos este maldito cocotero diera sombra! Odio los cocoteros. Tan rugosos, tan feos y deformes, sin hojas, ni flores, ni siquiera aroma.";

Esto hizo sentirme tan mal que algo cambió dentro de mí. ¿Cómo no lo había visto antes? ,realmente era feo, me sentía avergonzado y decidí  que no dejaría que nadie jamás viera mi fealdad interior.., 

Comencé a construir a mi, alrededor un capa muy densa, dura y peluda para proteger mi interior de las miradas; después de todo no había nada bueno dentro de mi, tejí a mi alrededor una capa de materia áspera, peluda,. de color pardo, desagradable al tacto, para que nadie se atreviera a tocarme. Odiaba que me tocaran o acariciaran..   

 

Al cabo de unas semanas que pasé deprimido, meditando sobre mi desgracia y sin apenas hablar con mis hermanos y hermana~, me vi de repente sorprendido por un impetuoso temporal, Todos éramos sacudidos violentamente y aterrado me agarré de mi padre, temiendo ser arrancado de árbol, pero todo fue inútil, perdí et control y sentí que era arrojado con vehemencia hacia abajo, cayendo en el oscuro vacío.                        

Me encontré solo, aturdido, magullado y dolorido; sólo me quedaba esperar la muerte... había sonado mi hora...

Cuando un  ,grupo de aquellos odiosos transeúntes se acercó amí, para mi sorpresa escuche:

"iMira que coco tan bonito! Realmente es una suerte'. Sin apenas dar crédito a lo que oía,.

sentí que me levantaban y me agitaban; su nariz empezo a olerme y sus labios murmuraban, dirigiéndose directamente a mí: , "iQué coco tan fresco, dulce y sabroso debes ser, me alegro de veras de haberte encontrado". Comenzó a quitar con cuidado lo que habfa hecho crecer a mi alrede­dor para protegerme, con tal delicadeza, como si deseara no hacerme daño ,pero... sin darme cuenta cogió una gran Piedra y comenzó a golpearme con fuerza, con mayor energía y rapjdez  hasta que se oyó un fuerte chasquido y sentí que me partían en dos,

De mis heridas comenzó a rezumar un jugo y con gran sorpresa mía, el chico y sus amigos lo bebieron comentando lo dulce y fresco que estaba.

Mi mayor sorpresa fue, cuando arrancaron algo de mi interior. "!era algo inmaculado"! Mi interior era hermoso y evidentemente desfrutaban comiendo. "!La gente me quiere" exclamé, "no soy feo ni inútil, ¡por favor cómanme todos"!, ¡qué satisfacción proporcionar placer a personas que han hecho que al fin creyera en mí mismo!".


 

2 comentarios:

Unknown dijo...

¡¡Maravilloso Rafael!!, ¡cuánta ternura y cuánta verdad!!.Un gran abrazo. Cristina Faleroni.

José Antonio Quintero dijo...

Muchas gracias por esa enseñanza tan maravillosa, realmente es de gran ayuda para aumentar nuestra autoestima. Profesor José Antonio Quintero y Estudiantes el Salobre, Cáchira